La idea de que Venezuela es un país que únicamente exporta belleza nunca le agradó a la abogada María Corina Muskus. Especializada en género y derechos humanos, desde que migró, Muskus sintió la necesidad de visibilizar el talento y el liderazgo de las mujeres venezolanas que, al igual que ella, partieron en busca de oportunidades. Ahora lidera la red Venezolanas Globales, que en tan solo dos años ha conectado a más de 2.500 migrantes criollas.

La iniciativa nació en abril 2018. Pero venía confeccionándose desde 2015, cuando Muskus se mudó a Washington DC, Estados Unidos, para hacer una maestría. Poco después decidió establecerse en México. En ese momento, mientras Muskus lidiaba con la necesidad de hacer contactos y adaptarse a la ciudad que la recibía, el proyecto de una red de apoyo era apenas una idea suelta que guardaba en una nota en su celular. 

El concepto de la red no solo se nutrió de la experiencia de Muskus como migrante o de las ideas de Yenni Peña, su cofundadora. El aprendizaje de la abogada en el campo de los derechos humanos también ayudó a darle forma al proyecto, pues en Washington encontró aliadas, mentoras y compañeras en una red de mujeres llamada Atlas Women

Una vez en México, Muskus coordinó un encuentro con las venezolanas en ese país y estableció una primera red de contacto. 

“Para mí fue fundamental conectarme aquí”, dijo. “Existe esta idea estereotipada de que la mujer venezolana es la Miss Venezuela, que exportamos pura belleza; pero con Venezolanas Globales queremos visibilizar una red de mujeres exitosas con mucho talento”.

De esa red local pronto surgieron más convocatorias. Al principio, el grupo de Facebook de Venezolanas Globales apenas contaba con la participación de Muskus, Peña y algunas amigas de ambas. “Si acaso éramos unas 150 o 200 mujeres. Era bastante íntimo porque la gente compartía sus historias personales sobre la migración. Luego comenzamos con actividades, encuentros presenciales y talleres. Ahora somos 2.500 mujeres”, relató.

Impacto en América, Europa y Oceanía

La red que inició en México se ha extendido a 14 ciudades, partiendo del cono sur, pasando por Europa y llegando hasta Oceanía. Algunas de las metrópolis en donde se ha llegado a organizar la plataforma de manera presencial son Madrid, Chicago, Ciudad de México, París, Frankfurt, Londres y Sídney. 

En cada una de estas locaciones, Venezolanas Globales cuenta con embajadoras que prestan apoyo a las migrantes, promueven encuentros y redes de contacto y visibilizan sus logros profesionales, sin importar cuál sea el área de su especialidad. 

“Por ejemplo, tenemos unas embajadoras que hicieron un taller de sexting seguro en Buenos Aires y fue todo un hit. Había mujeres de todas las edades, incluso una señora de 60 años. Gustó tanto que decidimos hacerlo de forma virtual también para que toda la comunidad pudiera disfrutarlo”, explicó Muskus. 

Pese a celebrar su aniversario en plena pandemia, el COVID-19 no ha frenado el alcance de Venezolanas Globales. Al contrario: a través de videoconferencias, sesiones de Instagram Live y videos de Youtube, la red se mantiene activa y realiza conversatorios a distancia sobre feminismo, emprendimiento, coaching y más. 

Algo que motiva a Muskus es que la plataforma sigue expandiéndose y que venezolanas en ciudades recónditas la han contactado para unirse a la red y organizarse en sus respectivas ciudades. “Nos han escrito de Emiratos Árabes Unidos, Marruecos, Singapur… pareciera que cuando una persona está más lejos de su casa, siente más necesidad de conectarse con otros”, añadió la abogada. 

¿Cómo sumarse?

Para formar parte de Venezolanas Globales, afirmó Muskus, no hay un requisito estricto. “Solo debe haber un interés por aportar valores a la red. A través de nuestro grupo de Facebook mapeamos dónde están estas mujeres y qué hacen”, dijo. 

En unos años, Muskus imagina a Venezolanas Globales con una aplicación móvil que permita a las integrantes conectarse con otras mujeres de acuerdo a sus intereses. También visualiza programas de mentoría y de aprendizaje de herramientas que pudieran ayudar a Venezuela en una posible transición en el futuro. 

Mientras tanto, la cofundadora de la plataforma sigue trabajando por expandir la red Venezolanas Globales. “A veces estamos en un país y ni siquiera nosotras mismas nos conocemos ni reconocemos”, afirmó. “Lo más gratificante ha sido conectarme virtualmente con tantas mujeres venezolanas en tantas partes del mundo. He encontrado una sororidad increíble”.