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Los germanos enfrentan un momento crítico y con ellos los venezolanos residentes en Alemania. El Estado de bienestar y los paquetes de ayudas económicas, además del buen sistema de salud, contribuyen a conservar la calma. 

Cuando las noticias sobre el COVID-19 comenzaron a tener más espacio en los medios de comunicación, aún era invierno, la catástrofe parecía lejana. No tanto para Rosalba Branda, quien viendo el vertiginoso desarrollo en el norte de Italia a finales de febrero, empezó a prepararse “con el tema de la comida”. 

En la segunda semana de marzo vinieron los cierres de centros educativos, museos, discotecas, teatros; se ordenó la distancia social, salir lo justo y necesario, usar el sentido común. Aunque el comercio seguía funcionando, las calles se fueron vaciando. 

Rosalba decidió quedarse en casa. “Estamos cumpliendo la cuarentena a cabalidad”, sobre todo porque en esa familia de cinco hay dos personas de alto riesgo: su madre de 86 años con demencia senil –recién llegada de Caracas– y una de sus hijas que en el pasado tuvo dos neumonías, la última de gravedad. 

Rosalba, madre soltera, vive en Bremen desde el 2018. Le echó el cerrojo al Rincón Latino, donde vendía cachapas, arepas y sándwiches. En lo económico se siente tranquila y su intención es reabrir en un futuro cercano: “Estoy acostumbrada a situaciones extremas, por eso no me desespero”.

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La venezolana en Alemania Rosalba Branda, propietaria del Rincón Latino, manifiesta sentirse acostumbrada a las situaciones extremas.

La gastronomía es uno de los sectores más afectados por la pandemia. Siendo Alemania un Estado federal compuesto por 16 Länder (estados federados), las medidas para hacerle frente al COVID-19 se ordenaron con diferencia de días en cada región. 

En Bremen se dejaron de servir las mesas definitivamente el 21 de marzo. A Alexander Silva se le metió el susto por dentro. Desde hace tres años es dueño del restaurante Diverso, ubicado en una apacible urbanización bremense. Con tres personas en la cocina y cuatro en el servicio, además de la responsabilidad de padre de familia, el panorama distaba de ser alentador.

Después de pocos días, se flexibilizó la medida, y Silva pudo convertir su restaurante en un local de comida para llevar: “He tenido bastante suerte. Quienes viven alrededor nos han apoyado, y si continua todo así de bien, mi casero tiene asegurada la renta y mi negocio puede mantenerse”, reconoce el cumanés,

Un establecimiento como el de Alexander sería candidato para optar por las ayudas ofrecidas por el gobierno regional. “Aquí tengo que hacer las cosas mejor que en Venezuela, si no necesito el dinero, no lo voy a pedir”. Prefiere que esa ayuda se la otorguen a otros cuyos negocios dependan de ello. 

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En caso de necesitarlo, Alexander Silva podría optar por las ayudas ofrecidas por el gobierno regional (entre 2 mil a 20 mil euros).

Reducción de jornada antes que despidos

Una de las medidas puesta en práctica para evitar los despidos masivos es el llamado Kurzarbeit que consiste en permitir la reducción de la jornada laboral en circunstancias difíciles, tal como la pandemia.

Milsy Liebezeit ya va por su segunda reducción laboral. “Lo que significa que estoy trabajando un par de horas a la semana desde casa”, relata desde Colonia, donde trabaja en el departamento de contabilidad en una empresa de turismo, la cual ha solicitado la aplicación del Kurzarbeit.

“El trabajador sigue percibiendo entre el 60 y 67% del sueldo, con esta reducción se protege al empleado, evitando que se salga de los sistemas de renta y seguro de enfermedad”, aclara la caraqueña afincada en Renania del Norte-Westfalia desde hace 22 años.

Milsy conoce bien el sector de la hostelería y turismo, lo que le permite sentenciar: el panorama en esa área es devastador. Su empresa que organiza idílicos viajes por los ríos Danubio y Rin, y que depende del turismo extranjero, ha cancelado absolutamente todo. “En la empresa nos recomendaron integrarnos a labores agrícolas, como la recolección de frutas de la temporada”, comenta. Por lo general esa actividad la realiza mano de obra temporal proveniente de Polonia o Rumanía, cuya entrada al país ha sido prohibida por temor a la propagación del virus.

La labor agrícola es una oportunidad para venezolanos con el permiso de estadía vencido o en espera de asilo. Teniendo en cuenta el decreto recién publicado por el gobierno de Sajonia, Einheit für Venezuela se movilizó, junto a otras organizaciones, para establecer comunicación directa con empresas de recolección, resaltando así el caso de los venezolanos, para luego difundirlo entre las personas que se encuentran en esas circunstancias tan especiales.

Sopesar los riesgos

En el consultorio odontológico donde trabaja Daniel Méndez también se ha aplicado la reducción de jornadas, aunque la afluencia de pacientes no ha bajado drásticamente.

Recién estrenado como padre y con 5 años en Alemania, a diferencia de otros compañeros del consultorio, Daniel decidió trabajar un día menos a la semana. El permiso de paternidad, al que tiene derecho, no piensa tomarlo por “lo riesgoso de la situación”. Es que el caraqueño, pensando en la estabilidad laboral y su familia, va con cautela, sopesando las repercusiones económicas. 

Los odontólogos, por lo menos en Bremen y Baja Sajonia, tienen la orden de continuar atendiendo a sus pacientes. Tomando en cuenta la merma de mascarillas, trajes y viseras de protección, se ha convertido en un gremio de alto riesgo. Extrañamente Daniel se siente más protegido en su trabajo que en una de sus salidas semanales al supermercado, ya que enfundado en su bata de dentista dice hallarse en una situación de control: “Puedo preguntarle abiertamente a un paciente si ha tenido síntomas o contacto con alguna persona con coronavirus, y me lo tiene que contestar”.

La vida en un limbo

Con una vida más o menos establecida y teniendo a disposición ayudas del gobierno, a pesar de la incertidumbre, estos venezolanos en Alemania mantienen la frente en alto. Pero, ¿cómo experimenta esta pandemia una persona que se encuentra en una especie de limbo, viviendo en un centro de acogida para refugiados, esperando una respuesta?

En 2019 los venezolanos superaron a los sirios como el grupo más numeroso que llega a Alemania solicitando asilo; alrededor de 760 personas fueron destinadas a casas de acogida en Sajonia. En una de ellas, desde hace 14 meses, el oficial retirado de la Marina Whyrlin Zamora Gil espera el desenlace del proceso de petición de asilo junto a su esposa y una bebé recién nacida. 

“Nuestro día a día no ha cambiado tanto porque en la situación en la que estamos no salimos mucho, sino cuando es necesario”, comenta Whyrlin desde Borna a 30 kilómetros de Leipzig. “Aquí las condiciones son óptimas, tenemos suficiente alimentación, contamos con un buen sistema de salud, y aunque han restringido las visitas, todo sigue funcionando con normalidad”, describe el también fundador de ADAE, una ONG que asiste a inmigrantes latinoamericanos en Europa.

“Los venezolanos hemos desarrollado la capacidad de soportar dificultades, nos hemos tenido que reinventar”,  y cree firmemente que hasta podría beneficiar a “las personas que no tenemos una situación definida en Alemania y que estamos deseosas de trabajar”. Cuatro días después de hablar con Whyrlin Zamora Gil, el 9 de abril le fue concedido el tan ansiado asilo.

La actitud positiva y esperanzada de todos los venezolanos que han tomado aquí la palabra se ensombrece cuando recuerdan a los suyos en Venezuela. Y es en ese momento cuando le ponen cara a aquello que llamamos miedo.

En Alemania habitan casi 11 millones de extranjeros, según cifras de la Oficina Federal de Migración y Refugiados BAMF (por sus siglas en alemán), de los cuales aproximadamente 7 mil son venezolanos. 

 

Direcciones de interés para venezolanos en Alemania

ONG Einheit für Venezuela: [email protected]

FB: @einheitfuervenezuela

TW: @einheitfuervzla

IG: @einheitfuervenezuela

Apartado postal 990107, 51083 Colonia

Venezuela en Baviera

http://www.venezuelaenbaviera.com

FB: @VzlaEnBaviera

Asociación Americana de Desarrollo en Europa (ADAE) -Leipzig

Email: [email protected]

FB: @adaeong

Pro Venezuela – Berlín

Email: [email protected]

FB: @ProVenezuela