“Parecen las colas en Venezuela”, dijo Mónica Villalobos, una venezolana de 26 años, desde la sede del banco Banecuador en el centro de Guayaquil, Ecuador. Allí esperaba desde las 5:00 am su turno para pagar la visa humanitaria.

Hasta las 5 de la tarde tenía para depositar. Ya lo había intentado durante los dos días previos a este jueves 13 de agosto, sin que lo hubiera logrado. Su objetivo fue impedido por la larga cola que cubría dos cuadras. Al igual que ella, miles de venezolanos debían depositar $50 a la cuenta de la Cancillería antes de las 5:00 pm. De no hacerlo, la multa sería de $800 por no regularizarse en el país a tiempo.

Por medio del Decreto presidencial 826, los venezolanos que entraron a  Ecuador antes del 25 de julio de 2019 pueden obtener la visa de excepción por razones humanitarias. Instrumento que les permite vivir y trabajar en el país durante dos años.

En el Decreto se estableció como fecha límite para tramitar el permiso migratorio el 30 de marzo. Sin embargo, debido al estado de excepción decretado para enfrentar la pandemia Covid-19, el plazo fue extendido hasta el jueves 13 de agosto.

Fila de venezolanos a las afuera de la sede del banco Banecuador de la avenida Luis Plaza Duñin (Norte de Guayaquil).

Para tramitar la visa el Ministerio de Relaciones Exteriores exige la presentación de un pasaporte, con máximo 5 años de vencimiento. También pide antecedentes penales venezolanos apostillados y el comprobante de depósito en alguna entidad de Banecuador. Este es el único banco autorizado para recibir el dinero relacionado al permiso especial de estadía.

Dormir en la calle para depositar

 Freddy Briceño, un venezolano proveniente de Valera, estado Trujillo, asumió el rol de “coordinador de la fila”, en las afuera de la sede del Banco en la avenida Luis Plaza Dañin, al norte de la ciudad. El hombre contó que desde el pasado lunes 10 de agosto cientos de sus coterráneos han llegado día a día  para depositar.

“Hicimos una lista para llevar una orden y evitar confrontaciones”, explicó Briceño. Dijo que se dividieron en grupos para pernoctar en los alrededores del banco y así cuidar el “puesto” de quienes se organizaron. “Algunos hacían guardia para evitar las acciones de los delincuentes y para avisar si venía la policía. Hay que recordar que hay toque de queda”, detalló el trujillano.

El 16 de marzo, el presidente de Ecuador decretó el estado de excepción para controlar la pandemia Covid-19. Se ordenó un toque de queda, con una duración determinada por el Comité de Operaciones de Emergencia (COE), para cada ciudad. En el caso de Guayaquil es de 11:00 pm hasta 5:00 am.

Irregularidades en el proceso

No todos en las colas pensaron en la visa humanitaria como primera opción. Algunos ya poseían la visa Unasur, permiso de residencia para suramericanos. Esta visa tiene un precio de $250. Para su obtención se requiere de un pasaporte vigente, a diferencia de la humanitaria.

David Silva, proveniente Valencia, pagó y adjuntó en el sistema todos los requisitos exigidos para recibir la visa Unasur. Sin embargo, cuando se presentó a su cita le dijeron que no había depositado el dinero, a pesar de que llevó el recibo del banco. “Tuve que pagar a un abogado, quien ingresó un recurso administrativo en Cancillería, para exigir que me resolvieran el problema que ellos me causaron”, contó. «Perdí ese dinero».

El ente migratorio, para evitar que la  irregularidad trascendiera hacia el sistema judicial, le ofreció la visa humanitaria; a pesar de que, de acuerdo al Decreto 826, los venezolanos que entraron al país después del 25 de julio de 2019, no pueden optar por esa visa, como es el caso de Silva.

Algunos venezolanos pernoctaron a las afueras de las sedes de Banecuador en Guayaquil, para poder tomar un turno y depositar el dinero necesario para la visa humanitaria.

“No fue hasta ayer a las 8 de la noche que me enviaron la autorización para tramitar la visa”, relató con indignación y explicó que tuvo que madrugar para hacer el deposito. Esto con el temor de no poder hacerlo a tiempo, debido a las largas colas en las tres sedes de Banecuador en Guayaquil.

Otros venezolanos afirmaron a Venezuela Migrante que, a pesar de ingresar los documentos exigidos y pagar, hasta la fecha no han recibido la visa por los medios electrónicos correspondientes.

  También se han registrado problemas para adjuntar al sistema los documentos y el depósito, lo que preocupa a quienes optaron por el visado humanitario. Temen no poder regularizarse a tiempo, porque las autoridades ecuatorianas enfatizaron que, hasta este jueves hay oportunidad.

Sin opciones

 “El proceso de regularización culmina hoy, la prórroga ya se dio, la prórroga se ha cumplido”, declaró la ministra de Relaciones Interiores de Ecuador, María Paula Romo,  al  diario El Comercio de Quito.

Esa declaración se une a lo dicho por el Viceministro de Movilidad Humana, Carlos Velástegui en una entrevista al diario El Comercio. El alto funcionario señaló que los venezolanos que quisieran regularizar su situación debían optar por alguna de las 20 visas que ofrece el Estado ecuatoriano, a pesar de que todas ellas cuestan más de $250 y exigen pasaporte vigente.

De acuerdo al viceministro, entre agosto del año pasado y el de este año, 90.000 venezolanos solicitaron la visa humanitaria. De esa cifra 37.000 la recibieron, es decir, cuatro de cada 10. Los demás quedan en situación irregular por tiempo indefinido.

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