¿Cómo es para un venezolano vivir -dentro y fuera del país- sin pasaporte? La emisión de este documento suele ser una cuestión rutinaria en muchos países. Sin embargo, en Venezuela, desde 2016 es una misión llena de obstáculos.

Las quejas se repiten: van desde retrasos injustificados a pagos de miles de dólares para poder “agilizar” el trámite.

En la actualidad, el costo del documento también representa un golpe al bolsillo de los venezolanos dentro y fuera del país. La emisión de un nuevo pasaporte cuesta casi 200 dólares. Mientras tanto, la prórroga del documento asciende a los 100 dólares.

Pagar este dinero no garantiza que el Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería (Saime) emita este documento. Por ello, miles de venezolanos que se encuentran sin el pasaporte organizaron bajo el hashtag #VenezuelanWithoutPassport. Buscan llamar la atención de la situación que viven respecto a su documentación.

Pasaporte vencido dentro y fuera de Venezuela

El pasaporte de Anthony se venció en abril de este año. Desde enero buscó tramitar la prórroga del mismo, pues pagar un pasaporte nuevo era muy caro para él. Anthony cuenta que realizó el trámite a través de Internet y que ni siquiera tuvo que ir hasta el Consulado venezolano en Argentina.

No obstante, el pago del trámite eran cien dólares, nada más para la emisión del documento. El pago tenía que hacerse por tarjeta de crédito. Luego, cuando el pasaporte llegara a Argentina, Anthony tendría que pagar 80 dólares más para la impresión de la prórroga en su pasaporte vencido.

Anthony comenta que, según experiencias de otras personas, las prórrogas se tardaban un promedio de tres meses en llegar a Argentina, por lo que, según sus cálculos, tendría el documento vigente a más tardar para abril del año en curso.

Sin embargo, llegó abril y Anthony no recibió el documento. Pasó abril, mayo, junio y julio, y todavía el venezolano residente en Argentina no tiene la prórroga en su pasaporte. Mientras tanto, en la página del Saime le notificaron que la misma ya estaba impresa.

“Mi preocupación es que esté impresa la prórroga con fecha y que esté corriendo el tiempo de vigencia. Es muy probable que cuando me llegue, ya le falte muy poco tiempo para vencerse”, contó Anthony a Venezuela Migrante. El venezolano agregó que mantiene la esperanza de una eventual reimpresión de la prórroga, pues los viajes están paralizados debido a la pandemia por la COVID-19.

¿Pasaporte nuevo o prórroga? Una cuestión de dinero y tiempo

El pasaporte venezolano tiene una duración de cinco años. Desde finales de 2016 es posible emitir una prórroga que alarga la vida del pasaporte por dos años más desde la fecha de impresión de la extensión. Esta medida se tomó, en principio, porque el Saime no fue capaz de imprimir más de 300.000 pasaportes en 2016 y se quedó en deuda con 1.5 millones de venezolanos que solicitaron el documento ese año.

Aunque la posibilidad de la prórroga puede parecer útil, realmente es un paliativo ante la poca capacidad de impresión y emisión de nuevos pasaportes por parte del ente venezolano. Ante esto, los canales irregulares se volvieron más comunes entre las personas que buscaban un pasaporte para poder emigrar de Venezuela o, simplemente, para contar con su documento de identidad.

El pasaporte nuevo puede costar hasta 3.000 dólares por las vías irregulares y su emisión podría tardar apenas dos semanas. Sin embargo, pagar esa cantidad de dinero solo está al alcance de unos pocos venezolanos. Por ello, la opción de la prórroga se volvió la más común. El pago del pasaporte nuevo equivale a 200 dólares por vías regulares, mientras que la prórroga cuesta 100 dólares. Esto ocurre en un país donde el salario mínimo no llega a 4 dólares por mes.

Con ganas de estudiar, pero sin pasaporte

Bella Aboulafia vive en España desde 2019. En Venezuela estudió comunicación social en la Universidad Católica Santa Rosa. Bella se graduó en 2018 y al año siguiente ya estaba emprendiendo camino a Europa. Ya cumple un año en el país ibérico y su pasaporte vence en abril de 2021. Aunque todavía su documento tiene vigencia, Bella no puede optar a distintas convocatorias estudiantiles pues las mismas inician en enero y exigen, al menos, seis meses de vigencia en el pasaporte.

“El pasaporte venezolano cuesta 200 dólares. Me parece absurdo porque eso no cuesta ningún documento en Europa”, comenta Bella desde España. La madre de Bella tiene el pasaporte vencido y por ello no puede ir a España para visitar a su hija.

Aboulafia asegura sentirse desinformada sobre qué hacer respecto a su pasaporte venezolano. Además, explica que no tienen los recursos necesarios para poder pagar la emisión de un nuevo documento.

“Sacar el pasaporte en el Consulado de España es el mismo caos. Es como si volvieras a Venezuela. La misma mala atención, la misma desinformación. Todos estamos desasistidos”, afirma Bella.

Mientras tanto, José Landaeta vive en Venezuela y tiene esperanzas de emigrar, pero su pasaporte está vencido. Landaeta es egresado de la Universidad Central de Venezuela y se ha preparado durante sus años en Venezuela para optar a becas en algún país y así poder profundizar sus estudios. 

Landaeta quiere continuar sus estudios en otro país, pero no puede hacerlo porque no tiene pasaporte vigente.

Asegura sentirse “retenido” en el país pues no ha logrado tramitar la prórroga que extiende la vida útil de su pasaporte por dos años. Landaeta esperaba solicitar este documento en 2020, pues los concursos para las becas que busca abren a finales de año, pero no ha logrado respuesta del Saime que pone como excusa la coyuntura de la pandemia por COVID-19.

Organizados para exigir respuestas

Carolina Jiménez, Directora de Investigación para las Américas de Amnistía Internacional (AI), afirma que son pocas las opciones para los venezolanos en el exterior que no tienen pasaporte.

“Nuestra recomendación es al Estado. Más que una recomendación es una exigencia. Porque la emisión de un documento de identidad es una obligación de todos los gobiernos para con sus ciudadanos. Es una obligación en la que reiteradamente falla el gobierno venezolano”, declaró Jiménez a Venezuela Migrante.

La Directora de Investigación para las Américas de AI sostiene que el sistema venezolano es ineficiente y que las personas que solicitan un pasaporte en el exterior pueden pasar más de un año a la espera del documento.

Jiménez resalta que “un documento de identidad tiene que tener precios accesibles”, cosa que no ocurre en Venezuela.

Al mismo tiempo, venezolanos en el mundo se han unido en una novel ONG llamada Save my Identity que busca alzar la voz de los criollos que no cuentan con pasaporte o que tienen el documento próximo a expirar. La ONG emitió una petición que para el sábado 1 de agosto ya suma más de 25.000 firmas.

En la petición se exige al Saime que reforme y corrija el sistema de identificación. También se solicita que se agilice el trámite para el pasaporte, entre otras peticiones. El documento también emite una serie de demandas a la Asamblea Nacional venezolana, organismo con el que sostuvo una reunión el miércoles 29 de julio. Específicamente con el diputado Armando Armas, presidente de la Comisión Permanente de Política Exterior, Soberanía e Integración.

La carta también tiene una serie de demandas a la Acnur, la OEA, el Parlamento Europeo y a la comunidad internacional en general.

Una de las exigencias en el ámbito internacional es que se “regularice a venezolanos que se encuentren en situación irregular y/o que hayan caído en esa categoría por el vencimiento de sus pasaportes nacionales”, así como “acepte pasaportes expirados de venezolanos legalmente residenciados en sus respectivos países, cuando la Embajada o Consulado de Venezuela omita colocar sello húmedo de prórroga”, entre otras.