cómo retirar fondos de pensión Chile
Ciudadanos hacen fila frente a una de las oficinas de las Administraciones de Fondos de Pensiones (AFP) para hacer retiros parciales de sus ahorros en Santiago (Chile) - EFE Alberto Valdes

Desde el 30 de julio los trabajadores en Chile, incluyendo los inmigrantes, pueden retirar parte o la totalidad de lo que tienen ahorrado en sus fondos de jubilación. ¿Qué harán los venezolanos? Muchos lo necesitan para pagar necesidades urgentes, otros prefieren invertirlo, cambiarlo a dólares o enviar dinero a Venezuela. 

“Voy a utilizar una parte para comprar comida y hacerle una caja a mi familia en Venezuela”; “yo dejaré un poquito de ahorros, para un por si acaso”; “quiero cambiarlos a dólares para cuando vaya a mi hermosa Venezuela invertirlos en lo que me gusta”; “mi esposo y yo no tenemos mucho pero queremos guardarlo para pagar nuestros pasaportes, que están vencidos, comprar comida y pagar arriendo”. Esta lluvia de ideas ocurrió en un grupo de Whatsapp de venezolanos en Chile, ante la pregunta: qué harían con el dinero a retirar de sus fondos de jubilación

El 30 de julio comenzó un proceso que muchos califican de “histórico”: en los casi 40 años de funcionamiento del sistema de capitalización individual obligatoria, que sirve a las pensiones futuras, por primera vez se abrió la posibilidad de hacer un retiro de fondos voluntario para los chilenos y extranjeros que cotizan en alguna de las siete Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP).

La medida se implementó luego de que el Congreso tramitara y aprobara, en menos de 15 días, una reforma constitucional que permite el retiro excepcional del 10% de los recursos acumulados en un plazo de 365 días; y los venezolanos en Chile, independientemente de que tengan residencia temporal o definitiva en el país, pueden participar del proceso. 

Para realizar la solicitud, se requiere solo el RUT, el número de serie del documento de identidad y conocer la AFP en que se está afiliado. Los trabajadores extranjeros que no tengan RUT definitivo podrán solicitar el retiro con el NIC (Número Identificatorio para Cotización), este es el único caso en que se solicita tener clave de la AFP.

“A las 8:20 am avisaron en un grupo que en mi AFP se podía hacer el retiro y a las 8:45 am ya tenía el comprobante de solicitud en mi correo electrónico”, afirma María Fernanda González, quien llegó a Chile hace tres años, ha cotizado desde entonces, y antes del arrase de la pandemia trabajaba en una empresa como asistente administrativo. 

Ahora ella y su novio están desempleados. Las prioridades con lo que puedan sacar de las AFP entre ambos son pagar el alquiler de su apartamento, los servicios básicos y la comida, al menos durante dos meses. Con lo que les quede esperan comprar una computadora “así sea usada” para poder optar a trabajar en un call center o ampliar sus posibilidades de lograr un empleo. También confían en poder enviar algo de dinero a su familia en Venezuela.  

Pasos para retirar

El proceso es sencillo. Lo primero que hizo González fue definir cuánto del monto disponible, en su caso, quería retirar. Puede optar por retirar el máximo permitido o un monto inferior. La Ley establece que el mínimo a retirar será 35 UF (aproximadamente $1.000.000) y el máximo 150 UF ($4.300.000). Si un afiliado tiene menos de 35 UF, podrá retirar el total del fondo ahorrado en su cuenta.

Si se selecciona un monto inferior al retiro máximo, esta cifra no podrá ser modificada en el futuro.

Luego se deben ingresar los datos personales: el RUT (sin puntos ni guion), el número de serie o documento, confirmar el número de serie; correo electrónico y su confirmación; y el número de celular y su confirmación; y luego apretar el botón “siguiente”.

En la pantalla a continuación corresponde seleccionar la modalidad de pago. Es decir, escoger dónde se desea recibir el dinero. Para esto hay habilitadas tres opciones: 1.- en la cuenta bancaria propia, que puede ser la cuenta RUT de Banco Estado o una cuenta de otro banco; 2.- se puede transferir a la cuenta de ahorro voluntario o Cuenta 2 de la AFP; y 3.- otras opciones de retiro como Servipag o Vale Vista. 

Al seleccionar una cuenta bancaria hay que indicar el nombre de la entidad financiera, el tipo de cuenta y el número. 

El proceso cierra con un resumen de la transacción y se genera un comprobante de solicitud enviado al correo electrónico. González recibió su número de transacción tanto por mail, como por mensaje de texto. En el caso de su pareja, que tiene el RUT vencido, en su AFP le solicitaban adjuntar la constancia de solicitud de visa en trámite. 

El proceso, en principio se realizará totalmente en línea. Para aquellos que opten por la vía presencial deben esperar hasta el 3 de agosto, cuando está previsto que las sucursales de cada AFP atiendan a sus afiliados cumpliendo con las recomendaciones sanitarias. Si se va a solicitar por esta vía y no tienen cédula de identidad, deben hacerlo con pasaporte o documento de identidad de su país de origen. En este caso, el trabajador extranjero debe presentar el mismo documento que registró en la AFP al momento de definirse el NIC para el pago de cotizaciones.

Mucho por hacer

Como González, Maricela Vivas tiene apremio por retirar sus fondos. Lleva año y medio en Chile, tiempo en el que ha trabajado como cajera en una frutería. Ahora está de reposo postnatal, porque su bebé nació hace 4 meses y su esposo está cesante. Intentó retirar los fondos el primer día, pero la página de la AFP estaba colapsada, así que iban a probar de nuevo a la medianoche. Lo necesitan para cubrir el arriendo de su apartamento y poder comprar las cosas que requiera el niño. 

Vanessa Cartaya también necesita pagar no solo el arriendo, sino las cuotas de un carro que compró el año pasado. De los cuatro años que tiene viviendo en Chile, tres le han descontado de su salario para pagar las cotizaciones de la AFP. Calcula que lo que retire ahora le alcanzará para los meses de agosto y septiembre. En su caso debió hacer una “fila virtual” de 36 minutos para poder hacer la solicitud; pero luego volvió a ingresar a la página a hacer la solicitud de su hermano –que regresó a Venezuela– y aguardó no más de 10 minutos. “Él está con el RUT vencido y no tuve ningún problema para hacer el trámite”. 

En otra acera están quienes esperan sacar sus fondos para multiplicarlos. Reinaldo León es licenciado en Finanzas y en Chile se ocupa como conserje. Lleva 20 meses en el país de los cuales 8 ha cotizado en una AFP. “En mi caso, con el dinero acumulado en la AFP tendría una pensión, al momento de jubilarme, de 54.000 pesos. Ese cálculo esta hecho en la misma página de la AFP donde cotizo. Es decir, jamás tendré seguridad esperando una jubilación o pensión por AFP. Valdría la pena hacer que todos los extranjeros reflexionen eso, estaríamos cotizando para nunca recibir algo a cambio”, analiza. Es por eso que afirma que sí va a retirar su dinero y tiene planes de invertirlo. 

En ese punto coincide Leticia Martínez. Ella no ha cotizado durante el año que lleva viviendo en el país. En cambio se dedica a cuidar a sus hijas de 2 y 6 años de edad. Su esposo sí tiene un oficio formal y es él quien va a retirar el dinero de su fondo de pensiones. No obstante, no lo hará de inmediato, planean aprovechar el plazo de 365 días que ofrece la ley para hacer el trámite, y mantener la plata en el fondo un tiempo como un “ahorro”, esperando que pase el “boom” de los días en que la mayoría va a retirar.

De acuerdo con la Superintendencia de Pensiones, en las primeras ocho horas en que el trámite estuvo habilitado alrededor de 3,2 millones de afiliados solicitaron el retiro del 10% de las AFP.

“Queremos emprender, este país es muy noble para eso, así que hemos pensado convertir los pesos a dólares y no tocarlos”, dice Martínez. Ella tampoco confía en que dejando el dinero en el fondo podrá lograr a futuro una pensión de calidad, así que prefiere no arriesgarse y aprovechar esta ventana excepcional que se abrió.

César Martínez sostiene que él va a sacar el dinero porque “no va a ser la excepción”. Llegó a Chile en enero de 2019 pero, hasta ahora, no está en sus planes jubilarse en este país. Asegura que está reuniendo para regresar a Venezuela “cuando sea otra” y establecer allá su propio negocio. “No tengo nada planificado, por ahora voy a comprar dólares y guardarlos, porque con la pandemia es muy difícil hacer algo que dé ganancias”. Aunque tiene pensado ahorrar el dinero, quiere hacer el trámite cuanto antes. 

Por su parte, Miguel González confía en poder comprar algunos electrodomésticos necesarios en su nueva vida de recién casado. Su esposa pidió retirar sus fondos antes del primer café de la mañana del 30 de julio, pero él que está en una AFP distinta no pudo hacerlo porque la página estaba colapsada. “Queremos empezar a tener nuestras cosas, ahorrar y mejorar los equipos que utilizamos para trabajar”. Ambos son fotógrafos. 

Quien sí prefirió ser la excepción fue la abogada Carmen Victoria Pérez, quien no tiene en sus planes retirar el dinero porque considera que en este momento no tiene la necesidad. “Si no se tiene un propósito productivo para ese dinero, creo que no vale la pena, lo cual es distinto a alguien que sí lo necesite por una urgencia. Pienso que hay que tener mucha conciencia de saber lo que se quiere hacer y no hacer esto por moda o comprar algo que inmediatamente se deprecia”. Ha cotizado desde que llegó a Chile hace dos años.

Para quienes hicieron el trámite, el pago íntegro lo recibirán en 10 días hábiles en caso de que el monto a retirar no sea superior a $1.000.000. De serlo, se pagará la primera mitad 10 días hábiles desde la solicitud y la segunda 30 días hábiles desde el primer pago.