De regreso a Venezuela, pero con trayecto aún por recorrer hasta sus hogares. Un grupo de turistas venezolanos varados en España consiguió una vía de escape para poder retornar a su país: se abrieron camino por Brasil, tras pasar seis meses como varados en el país ibérico.

La ruta la iniciaron el pasado domingo, 23 de agosto, en un vuelo de la aerolínea Lufthansa que despegó desde Madrid hasta São Paulo. Luego, algunos se trasladaron por la misma vía a Río de Janeiro, y otros hacia Manaos para, finalmente, llegar a Boa Vista, tomar un taxi y cruzar la frontera con Venezuela.

El grupo, conformado por nueve personas, está integrado por venezolanos que viajaron a España por turismo, recreación o para visitar familiares. Pero quedaron encerrados en el país ibérico como consecuencia de las medidas tomadas por los Gobiernos para contener la pandemia de la COVID-19.

Uno de ellos es Javier Marcano, quien llegó a España para asistir a las fiestas de carnavales en Tenerife, Canarias. Debió retornar a su país el 15 de marzo. Sin embargo, pasaron los meses y el presupuesto se le acabó. Para mantenerse recibió ayuda de amigos, familiares y organizaciones que le brindaron apoyo.

La espera por una solución de las autoridades venezolanas lo llevó, incluso, a pernoctar por casi una semana en la T4 del aeropuerto Adolfo Suárez de Madrid-Barajas. Pero la respuesta del Gobierno venezolano nunca ocurrió.

Son al menos 700 los venezolanos varados en España que actualmente esperan por la aprobación de un vuelo de repatriación que les permita regresar a Venezuela. Con el cierre del espacio aéreo, decretado por el Estado venezolano en marzo, solo un vuelo proveniente del país ibérico ha podido repatriar a turistas criollos. Fue el del 21 de julio, que trasladó a unos 375 pasajeros al aeropuerto internacional de Maiquetía.

Desde esa fecha, algunos representantes del grupo de varados han sostenido reuniones para tratar el tema con las autoridades de la Embajada de Venezuela en España. No obstante, aún no se conoce una fecha oficial para nuevos vuelos de repatriación y el embajador Mario Isea asegura que hace falta la autorización del Gobierno.

Resolver por cuenta propia

Tras la situación tan precaria, resolver por cuenta propia fue su única opción. Lo primero fue averiguar y confirmar la posibilidad de hacer el traslado hacia Venezuela a través de Brasil. Para ello, contactaron a una agencia de viajes en Madrid que les consiguió los boletos por un precio de alrededor 700 euros. Y así, aprovechando que los aeropuertos de Madrid y São Paulo están abiertos a los viajeros, emprendieron la travesía.

Para Pedro* el viaje fue aún más largo. Salió de Venezuela el pasado 4 de febrero en un viaje de trabajo hacia Arabia Saudita. Pero su cliente, la petrolera Saudi Aramco, a quienes les iba a prestar servicios, suspendió las operaciones como consecuencia de la pandemia. Al tener la doble nacionalidad, venezolano-austriaco, pudo tomar un vuelo de repatriación hacia España, donde se unió con las demás personas varadas para retornar a Venezuela.

A Fernando Portela, que viajó con su pareja a Francia en lo que sería unas vacaciones por 15 días, le sucedió algo similar. Se quedó atrapado en París por cuatro meses. Por los altos costos de la capital francesa, tanto en alimentos como en alojamiento, decidió movilizarse hacia España.

Actualmente guardan cuarentena en hoteles y posadas habilitadas por el Gobierno venezolano en Santa Elena de Uairén, en el estado Bolívar. Todos coinciden en que el trato recibido ha sido bueno, exceptuando algunas limitaciones como la carencia de sábanas o jabón, por ejemplo, que corre a cuenta individual.

«La posada proporciona gratis la estadía y las tres comidas diarias», dijo Karla a Venezuela Migrante. Otro de los lugares dispuestos, donde se quedan dos personas del vuelo que abordaron en Madrid, precisan que «si quieres una mejora hay otros sitios en los que la comida es paga.

Por ahora, todos esperan realizarse una nueva prueba diagnóstico del coronavirus. Una vez hecha, podrán ir a sus hogares y reunirse otra vez con sus familias.

*Nombre reservado a petición del entrevistado