atropellados en peru

Del arrollamiento masivo ocurrido en Lima, en la provincia de Barranca, en el que seis personas presentaron lesiones en los pies y tres fallecieron; hay cuatro caminantes que milagrosamente resultaron ilesos.

Uno de ellos es Anderson Guerra, de 23 años, sobreviviente del lamentable incidente. Asegura que está sano debido a que se encontraba en posición fetal, cuando el camión cisterna le pasó por encima a los compañeros de viaje que tomaban un descanso al lado de la carretera Panamericana Sur, a la altura del kilómetro 39.

“Íbamos caminando y nos cogió la noche. A eso de las 10 decidimos quedarnos en ese tramo de la carretera porque estaba cerrada debido a que más adelante había una construcción”.

Así cuenta el joven caminante lo sucedido quien vio con terror como a la compañera que se encontraba a su lado, el camión cisterna le lesionó sus piernas.

Guerra, aún traumatizado por todo lo ocurrido, recuerda con horror que luego del macabro suceso intentaron llamar la atención del chofer que no se inmutó ante lo que hizo. El hombre siguió su camino como si nada hubiera pasado. “Parece que hubiera sido a propósito”, comentó.

Inicio del periplo

Guerra dice que el viaje comenzó el martes 5 de abril en Plaza Norte. Se reunieron frente al centro comercial luego de 15 días de preparación y coordinación con otros venezolanos a través de un grupo de WhatsApp.

Habían quedado en que si el presidente peruano Martín Vizcarra extendía la cuarentena emprenderían el viaje a pie y así lo hicieron. El plan original era caminar por Ancón y otras provincias hasta llegar a la frontera de Ecuador. Todo iba según lo estipulado, pero el recorrido se vio alterado por lo ocurrido la madrugada del viernes.

Comenta que en el camino se consiguieron con otros caminantes peruanos que también iban a pie a sus hogares por la falta de transporte interprovincial que vive ese país debido el estado de emergencia para contener el coronavirus. Detalla que el grupo de tres nativos de ese país pasó la noche en el mismo lugar que ellos, pero decidieron levantarse temprano y seguir su camino antes que saliera el sol y eso les evitó que pasaran por el amargo momento que los venezolanos atravesaron.

La ayuda tardía y el primer deceso 

Tras intentar persuadir al chofer para que no huyera, de inmediato prestaron apoyo a los heridos de mayor gravedad, mientras llamaban a las ambulancias del Sistema de Atención Móvil de Urgencia (Samu) y la policía que tardaron casi una hora en llegar.

“Nosotros llamamos a los funcionarios de seguridad y para cuando llegaron con el personal de salud, los ayudamos cargar a nuestros compañeros para que los trasladaran al hospital, pero uno de ellos no resistió y falleció en el lugar como consecuencia del impacto. El otro convulsionó en la ambulancia”, recuerda el afectado caminante del arrollamiento masivo en Lima.

Después contactaron a sus familiares, que para el momento en que pudieron hablar con ellos, ya tenían conocimiento del incidente. La noticia se viralizó rápidamente a través de las redes sociales y medios venezolanos que replicaron erróneamente datos del suceso.

Sobre este aspecto, el caminante Uriel Molina contactó a Efecto Cocuyo para denunciar que algunos periodistas venezolanos utilizaron fotos de su grupo para graficar lo ocurrido en Barranca, causando preocupación innecesaria a sus familiares en Venezuela. Pidió respeto y responsabilidad a la hora de informar. Su grupo está en Ecuador a punto de entrar Quito, la capital de ese país.

Atestiguar ante la justicia

Una vez que sus ocho compañeros fueron trasladados al hospital de la provincia, tras el arrollamiento masivo en Lima, los cuatro caminantes que estaban sanos y salvos no les quedó de otra alternativa que seguir el camino. Aún sin digerir lo que les había tocado vivir, llegaron hasta la región de Chimbote, donde los esperó una comisión del Ministerio Público de ese país que los trasladó de nuevo a Barrancas y fueron llevados a la sede de la comisaría para que rindieran declaraciones.

“Nos trataron bien en todo momento. Nos hicieron preguntas básicas como la hora, el color del vehículo, el tiempo que tardó en llegar la policía y todo eso”, detalló Guerra que ahora se encuentra en la vivienda de una paisana en esa provincia. Allí que se quedará al menos una semana mientras terminan los trámites de la investigación. Están recibiendo apoyo legal por la embajada de Juan Guaidó.

Llamado a los caminantes 

El joven maracayero exhorta a los caminantes a prestar más atención al lugar donde vayan a pasar la noche para así evitar incidentes como el que afectó a su grupo: “A todos los panas; por favor, no se queden en plena vía como lo hicimos nosotros”, expresó.

Dijo que por el momento no es dinero lo que necesitan, si no que los lleven hasta Tumbes o que abran un canal humanitario para que ellos puedan viajar de regreso a Venezuela de forma segura.