Cortesía: Sunat
Cortesía: Sunat

Daniel Bello Hurtado quedó sin empleo durante el mes marzo. Justo acababa de encontrar ese trabajo como operador en un call center, pero fue decretado el aislamiento social obligatorio en Perú para evitar el avance del Covid-19.

En la medida que el nuevo coronavirus se convertía en pandemia, los ahorros de Daniel se acababan, pero fue llamado para un otro empleo con una mejor remuneración. Aprobó las capacitaciones, entregó todos los requisitos y tenía fecha para firmar contrato. Daniel estaba más tranquilo.


Sin embargo, el día que fue citado solo le pidieron un último documento: el RUC. Se trata de un documento que recoge la información tributaria, este sería el equivalente al RIF en Venezuela.

Daniel sabía que era necesario gestionarlo, pero no lo hizo porque pensó que no lo iba a necesitar. No cumplir con ese requerimiento interfirió con su contratación.
«Fui a la oficina de la SUNAT en el centro de Lima, llamé por teléfono y envié correos electrónicos, pero no tuve respuesta». Para abril, las instituciones del Estado no habían habilitado sus plataformas digitales. Daniel estuvo dos meses desempleado.

¿Qué es el RUC?

El Registro Único de Contribuyentes (RUC) es un documento de identificación tributaria otorgado por la Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (SUNAT).

«Permite que los trabajadores independientes, personas que tengan otras rentas y a empresas o personas jurídicas realizar sus actividades dentro de la formalidad y de esta forma puedan realizar sus tributar de acuerdo a ley», describe Arturo Prado, profesional Servicios al Contribuyente de la SUNAT.

Hasta hace 5 meses, solo bastaba con ir a cualquier oficina de la SUNAT y solicitarlo. Actualmente, la única opción para tramitarlo es la vía digital.

¿Cómo inscribirse vía Internet?

Lo primero que necesita una persona para iniciar el registro es un documento de identificación. En el caso de los nacionales, el DNI y, para los extranjeros las opciones son: PTP o Carnet de Extranjería vigentes.

1. Registrar los datos en el siguiente enlace.

2. Leer y aceptar la información que aparece.

3. Escribir los datos solicitados: número de documento y fecha de nacimiento.

4. Aparecerán los datos personales y si son correctos, se deberá dar clic a “continuar”.

5. Responder las preguntas que aparecen: ¿Para qué necesita el RUC? ¿Qué actividad económica va a desarrollar?

El último paso es activar el RUC. Pide tu Código de Usuario y Clave de Acceso (Clave SOL), que te permitirá realizar diversos trámites a través de Internet, tales como pagar y presentar tus declaraciones, pedir autorización de impresión de comprobantes de pago a través de imprentas conectadas a este sistema, entre otros. Deberás descargar tu Solicitud de Clave SOL.

La Clave SOL

Adicional, debes gestionar la Clave Sol. Que será el usuario ante la institución y se necesita para acceder a los diferentes documentos que emita de la superintendencia; en caso de requerirlo una empresa, para compra y venta de un inmueble y cualquier otra gestión.
En principio, el usuario recibe una clave preestablecida que debe cambiar posteriormente.

A través de este usuario se puede tramitar:

* Recibos por honorarios electrónicos a los trabajadores independientes.
* Facturas electrónicas para el caso de personas jurídicas.
* Consultar las autorizaciones de impresión de comprobantes de pago, por número de orden de formulario, por número de autorización.

* La consulta de notificaciones depositadas en el buzón electrónico asignado dentro del SUNAT Operaciones en Línea.
* La revisión y pago de órdenes de pago, resoluciones de determinación y resoluciones de multa, entre otros.
* Modificar datos del RUC, tales como: actividad comercial, modificación o confirmación de domicilio fiscal, alta y baja de tributos, baja de establecimientos anexos, nombre comercial, número telefónico, entre otras.
* Presentar Solicitudes de Aplazamiento y/o Fraccionamiento de deuda tributaria.

A diferencia de Daniel Bello Hurtado, Jesús González sí gestionó su RUC y la Clave Sol, apenas obtuvo el PTP durante el 2018. Estaba tan bien guardado que, al momento de necesitarlo, no sabía en dónde lo había dejado.
Sin embargo, tenerlos le facilitó el trámite de la carta de no adeudo, el último requisito que pide Migraciones para extender la residencia de los extranjeros en el Perú.